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Cuerpos extraños gastrointestinales en perros y gatos

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RESUMEN

Es muy común en la clínica de pequeños animales encontrar casos de obstrucción intestinal causados por cuerpos extraños, pues la mayor parte de las mascotas tienen un carácter curioso y tienden a jugar con cualquier objeto que llame su atención. Es importante identificar la sintomatología, que suele ser bastante específica de cada tramo del aparato digestivo, y llegar a un diagnóstico certero para poder tomar medidas con la mayor urgencia posible. En un gran porcentaje, la obstrucción y/o perforación supone una urgencia en sí misma. La mayor parte de los casos van a requerir que el animal sea intervenido quirúrgicamente y en muchos de ellos su vida puede correr grave peligro.

INTRODUCCIÓN

cuerpos 1Las obstrucciones intestinales, en pequeños animales, se localizan fundamentalmente en el intestino delgado, por tener este menor calibre, y se dividen en dos grupos: íleo mecánico e íleo paralítico. El íleo paralítico se produce por una alteración en el peristaltismo intestinal, bien por hipomolitidad (pseudo-obstrucción) o por parálisis en la musculatura lisa intestinal (íleo paralítico verdadero). Por su parte, el íleo mecánico es aquel en el que hay un obstáculo real que impide total o parcialmente el paso normal de contenido a lo largo del aparato digestivo. Dicho obstáculo puede tener diversos orígenes, como puede ser el caso de una masa neoplásica o un cuerpo extraño que el animal haya ingerido.

En este caso nos vamos a centrar en los cuerpos extraños y haremos una mención especial a los cuerpos extraños lineales.

Son muy comunes, en la clínica de pequeños animales, los casos de obstrucción intestinal por ingestión de cuerpos extraños. Los perros, en especial si son cachorros, tienden a jugar con cualquier objeto que llame su atención. Parte de estos objetos, o incluso al completo, pueden ser ingeridos accidental o voluntariamente. En el caso de los gatos, la ingestión voluntaria es menos común, pues acostumbran a ser más selectivos con aquello que ingieren, no obstante su carácter curioso puede llevarlos a este tipo de situaciones.

SINTOMATOLOGÍA

La sintomatología en estos casos puede ir desde una leve inapetencia hasta un estado de shock provocado por una perforación gástrica/intestinal. No obstante, depende del lugar en donde se aloje el cuerpo extraño, si provoca obstrucción parcial o total y de si es o no perforante.

Vamos a clasificar la sintomatología en función de su localización:

  • ORAL: Los cuerpos extraños en cavidad oral suelen ser visibles mediante exploración. En el caso de los gatos es importante prestar especial atención debajo de la lengua, ya que es habitual que cuerpos extraños lineales (hilos) se encuentren ahí.
    Si no hay perforación de la mucosa, el objeto producirá molestias e incomodidad en el animal y no sintomatología como tal. En el caso de encontrar objetos punzantes, lo que nos vamos a encontrar son lesiones en la mucosa e incluso perforaciones hacia cavidad nasal.
  • ESÓFAGO: Cuando un cuerpo extraño se aloja en esófago suele provocar en el animal arcadas constantes, regurgitación del alimento, apatía o nerviosismo, anorexia e incluso tos. Este órgano tubular tiene la particularidad de presentar dos estrechamientos, uno a la altura del callado aórtico y otro en su paso a través del diafragma. Estos dos puntos acostumbran a ser las localizaciones más habituales. Un objeto punzante, o incluso un hueso, lesiona la mucosa esofágica a su paso e incluso puede provocar una perforación hacia el mediastino dañando todas las estructuras en él contenidas. Además, cualquier cuerpo extraño que provoque presión sobre las paredes puede ocasionar necrosis en la mucosa. Esto es más común en intestino, pues las paredes son menos elásticas.
  • ESTÓMAGO: La sintomatología más habitual cuando un cuerpo extraño llega hasta el estómago es el vómito, acompañado casi siempre de apatía y anorexia. No obstante, cualquier objeto punzante puede ulcerar e incluso perforar la pared gástrica, ocasionando peritonitis. Además de lo anterior, también puede producirse obstrucción parcial o total del píloro, lo que puede llevar al animal a sufrir un síndrome de dilatación gástrica o incluso dilatación-torsión gástrica.
  • INTESTINO DELGADO: En este caso la sintomatología depende del tramo de intestino en que se sitúe el cuerpo extraño y de si obstruye o no el paso de contenido a través del mismo. Si el objeto está en porciones anteriores normalmente produce vómitos, que van desde espumosos, hasta color bilioso o con apariencia de posos de café. En cambio, si se sitúa a partir del duodeno (en asas yeyunales o íleon) nos vamos a encontrar diarreas, que pueden llegar a ser crónicas. Ambos casos siempre que no haya obstrucción intestinal. Si se da este último caso, la sintomatología depende del tipo de objeto con que nos encontremos, pues con objetos punzantes podemos tener ulceración o perforación intestinal, al igual que otras porciones. Y en caso de provocar sólo obstrucción nos vamos a encontrar con que el intestino está vacío a partir del objeto y con contenido y gran cantidad de gas anterior al mismo, con la consecuente gravedad. En este último caso también puede aparecer necrosis de la mucosa por presión.
    En este punto también debemos mencionar los cuerpos extraños lineales, que producen una sintomatología similar pero tienen la particular capacidad de plegar el intestino y consecuentemente provocar isquemia de tejidos en todo el recorrido del mismo.
  • INTESTINO GRUESO: Cuando un cuerpo extraño llega a este punto lo más común es que sea expulsado con las heces. No obstante, existe la posibilidad de que pueda obstruir y quedar paralizado en la válvula ileocecal. Las consecuencias son iguales que en los casos anteriores y la sintomatología similar.

En cualquiera de estos casos nos podemos encontrar con un animal apático, con anorexia e incluso febril si hay complicaciones. Cualquier objeto, por rápido y liviano que sea su paso, provoca irritación y daños en la mucosa. Por ello, cualquier cuerpo extraño es susceptible de provocar tanto vómitos como diarrea, que pueden semejarse a un cuadro clínico de gastroenteritis.

Por su parte, siempre que el objeto sea punzante y/o provoque obstrucción el cuadro va a ser más grave y supondrá siempre una urgencia tanto médica como quirúrgica.

DIAGNÓSTICO

Ciertos cuerpos extraños pueden ser diagnosticados mediante observación directa en exploración o por palpación, como es el caso de aquellos que estén en cavidad oral u objetos de mayor tamaño que puedan ser palpados desde el exterior (p.ej. pelota en el estómago). No obstante, lo habitual es que cualquier cuerpo extraño requiera pruebas de imagen, bien sea radiografía, radiografía con métodos de contraste, ecografía o TAC/RM.

En algunos casos, sobre todo en los más graves, podemos encontrarnos alteraciones a nivel de hematología y bioquímica, aunque no son diagnósticos.

Por último, el método más fiable y que nos podría permitir retirar ciertos cuerpos extraños sin necesidad de cirugía, es mediante fibroendoscopía. Este método nos permite observar directamente el cuerpo extraño.

Cuerpos extraños diagnosticados por exploración
Cuerpos extraños diagnosticados mediante radiografía (con/sin contraste)
Cuerpos extraños diagnosticados mediante fibroendoscopía
Cuerpos extraños diagnosticados mediante ecografía.

EL CUERPO EXTRAÑO LINEAL

Este tipo de cuerpos extraños merecen una mención especial, pues como ya se expuso anteriormente, tienen la especial capacidad de replegar el intestino. Esto provoca isquemia en los tejidos, hipomotilidad y lesiones en la mucosa. El diagnóstico se realiza mediante pruebas de imagen, que suelen ser muy específicas. El tratamiento es siempre quirúrgico, y no se debe en ningún caso intentar extraer de forma manual aunque se deje ver desde la cavidad oral o el ano.

Plegamiento en acordeón de las asas intestinales por cuerpo lineal.

TRATAMIENTO

A menos que el objeto sea capaz de salir por si solo el tratamiento va a ser fundamentalmente quirúrgico. Existe también la posibilidad, en algunos casos, de retirarlos mediante fibroendoscopía, especialmente si se sitúan en esófago o estómago, aunque no siempre es posible.

La técnica y urgencia depende del tipo de objeto, de la localización, de si obstruye el paso de contenido o no y de si eso no punzante o tiene capacidad para provocar una perforación en la mucosa gastrointestinal.

Se requiera o no el paso por quirófano es recomendable administrar protectores gástricos, como ranitidina (2mg/kg/8-12h) o famotidina (0’5mg/kg/12-24h) durante al menos 10 días y terapia de apoyo antibiótica a base de amoxicilina-clavulánico (20-30mg/kg/12h). En caso de complicarse con perforación/peritonitis se podría combinar con algún otro antibiótico como por ejemplo una cefalosporina de 3ªgeneración como la cefotaxima (P: 50mg/kg/12h; G: 20-80mg/kg/6-12h). Además de todo ello siempre pueden añadirse probióticos que favorecen la regeneración de la flora natural del animal y cuida su salud gastrointestinal.

PROFILAXIS

La única forma de evitar que un animal ingiera un objeto es no dejándolo a su alcance. No obstante, ambientes tranquilos donde el animal se sienta relajado, sin estrés y buenas técnicas a la hora de impartir educación, pueden evitar que el animal sienta ansiedad o necesidad de ingerir cualquier objeto. El caso de los cachorros es más complejo, pues son más curiosos y tienden a morder cualquier cosa, en especial cuando están cambiando la dentición de decidua a adecidua.

Puede ayudar el tener objetos específicos para que puedan jugar y morder, siempre adaptados al tamaño del animal y la presión que este vaya a ejercer sobre el mismo.

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