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Bocio mixto en un gecko crestado (correlophus ciliatus). Descripción de un caso clínico.

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RESUMEN

El bocio mixto no tóxico constituye una alteración histológica en la que prolifera tanto el tejido glandular como el coloide eosinofílico que las células producen y almacenan. En reptiles puede estar causado por un exceso o una insuficiente suplementación de yodo en la dieta o aparecer de manera secundaria a condiciones clínicas como el híper- o hipotiroidismo. Se describe un caso clínico de hiperplasia tiroidea en un gecko ciliado diagnosticado mediante técnicas ante-morten (TAC) y estudio histopatológico post-morten, así como una revisión bibliográfica de dicha condición.

ABSTRACT
Mixed non-toxic goiter is an hystollogical disorder in wich both eosinophilic colloid and glandular tissue proliferate. It can be caused in reptiles due to either the excess or a lack of iodine supplementation in the diet. It can also appear as a consequence of clinical conditions such as hypo- and hyperthyroidism. In this article a case of mixed thyroid hiperplasia is described. The condition diagnosed using antemorten techniques (CT scan) and postmorten study (hystopathology). In addition, literature review regarding this condition is conducted.
INTRODUCCIÓN
El bocio o hiperplasia tiroidea constituye una alteración histológica escasamente descrita en reptiles, encontrando un caso en un saurio¹ y otro en un ofidio². La causa más común en medicina humana es idiopática. La segunda causa es la deficiencia de yodo o bocio endémico³. En medicina veterinaria y en el caso de los reptiles, la causa más frecuente es por deficiencia de yodo en la dieta, pudiendo aparecer asimismo por un exceso de suplementación y como consecuencia de patologías clínicas como el hipo e hipertiroidismo.
MATERIAL Y MÉTODOS

CASO CLÍNICO

Se presenta al servicio de animales exóticos del Hospital Clínico Veterinario UCH-CEU un ejemplar de Gecko crestado macho adulto procedente de tienda animal con historia de apatía, hiporexia, baja condición corporal y pérdida de peso. Se desconocen antecedentes clínicos y condiciones particulares de manejo al provenir de una gran colección.

A la exploración física se evidencia una baja condición corporal con un peso de 35 gramos y una masa de 2-3 cm de diámetro en la zona ventral del tránsito cérvico-cefálico de consistencia dura que parece protruir hacia cavidad oral. Además presenta una herida dérmica en la tuberosidad

coxal derecha. Se incluyen entre los diagnósticos diferenciales aneurisma, absceso, neoplasia o bocio.

Evolución: Se mantiene hospitalizado en terrario simple con alimentación forzada y Enrofloxacina 5 mg/Kg SID. Fallece al cabo de 1 semana.

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PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

Como exámenes complementarios antemorten se realizan una PAF (Punción con Aguja Fina) de la masa y un TAC (Tomografía Axial Computerizada) sin contraste ya que el pequeño tamaño del paciente limita la venoclisis. La primera no resulta diagnóstica debido a contaminación sanguínea.

En el TAC sin contraste se confirma la presencia de una masa bilobulada hipoatenuante rodeando la tráquea, desplazando a la misma en sentido dorsal sin disminución de su calibre.

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Fig.1: Masa bilobulada en TAC sin afectar al diámetro traqueal

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Fig.2: Necropsia. Masa de aspecto glandular de gran tamaño y signos de celomitis.

En el estudio postmorten, macroscópicamente se confirma la presencia de una masa bilobulada de consistencia firme y aspecto glandular de gran tamaño rodeando la tráquea, junto con signos de celomitis. En el examen histopatológico se observa proliferación de epitelio glandular tiroideo sin signos de malignidad así como un aumento del coloide entre los islotes de células. Se diagnostica bocio de tipo mixto debido a la proliferación de ambos componentes, descartando adenocarcinoma y absceso.
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DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La unidad básica del tiroides es el folículo, compuesto por un epitelio simple de células foliculares o tirocitos, las cuales alteran su morfología de escamosa a cuboidal o columnar con el incremento de la actividad. No obstante, no existe una correlación entre los parámetros histológicos de la glándula o el tamaño ultrasonográfico de la misma y los niveles de hormonas tiroideas en sangre.  

En reptiles el tiroides juega un importante papel en procesos como muda, crecimiento, desarrollo, reproducción, ratio metabólico, asimilación de nutrientes y nivel de actividad. Asimismo existen numerosos factores que de forma fisiológica influencian la actividad de esta glándula, como edad, sexo, cambios en el fotoperiodo y en la temperatura, enfermedad, estrés y reproducción5.

 En reptiles, existen numerosas causas de disfunción tiroidea; Ciclos de fotoperiodo inapropiados, fármacos, nutrición, hibernación o gradientes térmicos incorrectos, e incluso pueden ocurrir como consecuencia de diversos contaminantes ambientales conocidos como “disruptores endocrinos”. Las distintas condiciones que afectan al Tiroides de los reptiles descritas en la bibliografía son bocio secundario a la deficiencia y al exceso de yodo en la dieta, abscesos, neoplasias, hipertiroidismo e hipotiroidismo1,4,5 . La causa más común de bocio en reptiles es la deficiencia de yodo en la dieta o el aporte de alimentos bocígenos (en herbívoros) y con exceso de nitratos5.

 El tiroides es el único tejido del cuerpo capaz de almacenar grandes cantidades de yodo, esencial para la síntesis de hormonas tiroideas. El mecanismo por el cual se produce bocio no tóxico, es decir, aumento de tamaño tiroideo que no implica neoplasia o absceso, es el mismo que en otras especies animales; La deficiencia de yodo conlleva una disminución de los niveles de hormonas tiroideas en sangre, lo cual activa el eje hipotálamo-hipofisario y provoca un aumento de la producción de TSH. Esto causa la hipertrofia e hiperplasia de los folículos tiroideos4,6

Tanto el híper como el hipotiroidismo pueden generar bocio (es decir, aumento del tamaño de la tiroides) por distintos mecanismos:

  • El hipotiroidismo, raramente diagnosticado en reptiles, puede ser primario, como resultado de la atrofia idiopática del tiroides o de una tiroiditis linfocítica, o secundario, como consecuencia de una deficiencia de yodo en la dieta.
  • El hipertiroidismo ha sido descrito en una iguana verde y un gecko leopardo, diagnosticados gracias a la detección de niveles de T4 total elevados. La iguana presentaba signos clínicos similares a la especie felina (polifagia, pérdida de peso, hiperactividad, agresividad, etc.). En este caso se trataba de un adenoma folicular tiroideo funcional, con abundante proliferación del epitelio glandular.

En nuestro caso hubiera sido recomendable la medición de niveles de hormonas tiroideas en sangre para descartar o confirmar condiciones clínicas como el hipo- e hipertiroidismo. No obstante, existen limitaciones por el pequeño tamaño del animal y por la menor concentración de hormonas en reptiles respecto a mamíferos4,5

La causa más probable de la muerte fue una septicemia y celomitis debido a la pobre condición del reptil, siendo el bocio probablemente un hallazgo secundario.

BIBLIOGRAFÍA

1. Hernandez-Divers, S., Knott, C. and McDonald, J. (2001). Diagnosis and surgical treatment of thyroid adenoma-induced hyperthyroidism in a green iguana (Iguana iguana). American Association of Zoo Veterinarians. Journal of Zoo and Wildlife Medicine 32(4):465-475. 2001.

2. Topper, M., Latimer, K., McManamon, R. and Thorstad, C. (1994). Colloid Goiter in an Eastern Diamondback Rattlesnake (Crotalus adamanteus). Veterinary Pathology, 31(3), pp.380-382.

3. Thilly, C., Delange, F. and Ermans, A. (1972). Further investigations of iodine deficiency in the etiology of endemic goiter. The American Journal of Clinical Nutrition, 25(1), pp.30-40.

4. Rivera, S. and Lock, B. (2008). The Reptilian Thyroid and Parathyroid Glands. Veterinary Clinics of North America: Exotic Animal Practice, 11(1), pp.163-175.

5. Boyer, T. (2011). Reptilian thyroid anatomy, physiology and disease. In: Association of Reptilian and Amphibian Veterinarians Conference 2011 (ARAV 2011). pp.18-35.

6. Lynn, W. (1960). Structure and Functions of the Thyroid Gland in Reptiles. American Midland Naturalist, 64(2), p.309.

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